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lunes, 18 de febrero de 2013

Brian se lleva la Palma



Hay películas que de malas que son, son hasta divertidas, graciosas. Las carcajadas de toda la sala al terminar la proyección de “Passion”, la última cinta de Brian de Palma, han sido la muestra más clara de lo que venía pensando a lo largo del metraje: “esta es la peor película que he visto en cine jamás”.

De Palma(?)
Desde luego, he visto grandes bodrios en las salas. No hace mucho tuve la desgracia de ver “Por fin solos”, llevado en volandas y pesar del sospechoso título por el nombre del realizador: ni más ni menos que Lawrence Kasdan. Guionista de “Star wars”, guionista de “Indiana Jones”, director de “Fuego en el cuerpo”. Con tal curriculum merecía que pagara la entrada y le diera una oportunidad a esa comedia romántica protagonizada por Diane Keaton y Kevin Kline. Sí, lo sé: debí seguir la lógica: Por fin solos, Diane Keaton, Kevin Kline…truño. Kasdan me engañó, y mi odio al prejuicio ayudó a caer en la trampa. Terrible.


También ví en pantalla grande “Noviembre dulce”, protagonizada por Keanu Reeves –especialista en mierdas- y Charlize Theron. Reconozco que esta la ví suponiendo que sería horrible, pero alentado por la belleza de la sudafricana sumada a mis hormonas adolescentes. Fue aún peor de lo que esperaba, y me costó superarlo.

                                                  

Pero lo cierto es que estas dos películas son malas porque su género les impide ser buenas. No engañan, no pretenden ganar el Oscar ni convencer a la crítica. Solo entretener a parejas de enamorados, hacer algo de caja y después vender alguna copia en dvd, con suerte.
“Passion”, sin embargo, pretende ser algo. Se atreve a presentarse como un intenso thriller erótico, como un inquietante trabajo de estilo, incluso como una moderna obra de cine negro. Pretende cautivar. Y ruboriza hasta límites insospechados. Uno se avergüenza de que le vean viendo tal calaña, pero luego se da cuenta de que el de al lado lo está pasando igual de mal, así que aguanta el tirón.

Ni siquiera diremos de que va. Rachel MacAdams y Noomi Rapace en los peores papeles de sus vidas, jugando a ser mujeres fatal mientras su director realiza una serie de movimientos de cámara, giros de guión y añadidos musicales indignos de una de serie B y totalmente inconcebibles para un tal Brian de Palma. Brian de Palma, oiga!.

Sí anda, bonita, tápate...

Es verdad que el director norteamericano, creador de “Scarface”, “Los intocables de Elliot Ness”, “Misión imposible”, ya había realizado sonoras bazofias a lo largo de su carrera que le fueron alejando poco a poco de sus contemporáneos barbudos –Scorsese, Spielberg, Coppola-. Pero es que “Passion” se lleva la Palma. Y uno no puede más que preguntarse si es una cuestión de chocheo crónico, pasividad absoluta o tomadura de pelo, en cuyo caso bastaría con haber avisado y nos hubiéramos reído aún más.

Decía Woody Allen en la inolvidable última secuencia de “Un final made in Hollywood” aquello de “gracias a Dios existen los franceses”, después de que la crítica de este país hubiera puesto por las nubes una película que en realidad era obra de un ciego.  Pues bien, “ni siquiera” los franceses podrán salvar de la merecidísima quema a la que será sometida “Passion” y sé de lo que hablo porque estas risotadas con las que he arrancado el post se produjeron precisamente en este país.

                                                Por lo menos el trailer es corto...

Los que jugamos a ser críticos –directores frustrados, cierto- sentimos cierto reparo al poner a parir una cinta por la sencilla razón de que un simple “¿acaso tú la harías mejor?” bastaría como demoledora réplica. Pero es que en este caso…en fin, no lo diremos. Pero vaya si lo pienso. Bastaría con no tirar de pretenciosidad para evitar la pasión por la que nos hace pasar este thriller de misterio cuyo único misterio que deja en la mente del sufrido espectador es el de quién es ese hombre que se hace pasar por Brian de Palma. 

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miércoles, 8 de junio de 2011

Las 10 bazofias más grandes de la historia

Ante el reciente estreno de “Piratas del Caribe y esto y lo otro” y recordando por ello lo malas que pueden ser algunas películas un servidor se dispone, en un meritorio ejercicio de masoquismo, recodar los 10 bodrios más grandes que ha visto en una pantalla de cine.
Nos referiremos tan sólo al cine de Hollywood, no entrando en competición películas españolas (pues coparían de manera abusiva por lo menos los 9 primeros puestos) ni europeas ni de serie B (Sí, “los surferos Nazis tienen que morir” es más mala que pegar a un padre, pero se le presupone y se lo puede permitir)
Dicho lo cuál, no hay en el mundo 10 mierdas como estas:

-Noviembre dulce: No se hará esta lista a modo de ranking, pero quede claro que esta película es la peor de todas. Es cierto que sólo el nombre hace presagiar lo peor, y que uno no debería siquiera haber empezado a verla, pero Charlize Theron tuvo en este caso demasiado poder persuasivo. Esta infamia toma los peores elementos de “Love Story” para narrar la fascinante? e imposible historia de amor entre Theron y Keanu Reeves. A base de cantosísimos plantings y bochornosas escenas protagonizadas por el típico secundario Gay (personaje arquetipo obligado siempre a ser hilarante, vaya usted a saber por qué) va avanzando una cinta con el final más ñoño y  predecible de la historia. El mejor ejemplo de cómo Hollywood ha hecho añicos el concepto de “comedia romántica” que él mismo creó. Una señora mierda.

-Matrix Reloaded: Sin desmerecer el logro y la importancia de la saga "Matrix", no creo que nadie rebata que la segunda entrega bien podrían habérsela ahorrado. Los hermanos Wachowsky decidieron demostrar lo muy chalados que estaban y dejaron de basarse en “Metrópolis” para poner en pantalla todas las ralladas que ambos tenían (y tienen) en la cabeza. Excesivas y cansinas escenas de acción, cameo con calzador de la Bellucci para atraer a adolescentes hiperhormonados y un final con pretensiones filosóficas que hacen que, sin quererlo, te dé la risa

-Van Helsing: Uno no puede evitar cabrearse terriblemente al terminar de ver “Van Helsing”. No sólo por haber desperdiciado dos horas de su vida, sino por comprobar como se puede derrochar tanto dinero en algo tan malo, como miles de cineastas con buenas ideas y mucho talento tienen que comerse los mocos mientras la industria sigue sacando a la luz truños como este, y como es posible que no seas capaz siquiera de sacar más partido a una Elena Anaya que hace de vampiresa. Intento ponerme en la piel del macarra más lerdo y ni aún así consigo sacarle nada bueno a este desperdicio de cinta cinematográfica.


                Van Helsing. Tan mala que hasta el trailer es malo



Y hablando de vampiros, que no se nos escape Crepúsculo. Una cosa es adaptar un libro y otra ponerlo, tal cuál, en imágenes. Le pasó en buena medida a “El señor de los anillos” y a “Harry Potter”, pero la palma del sin sentido se la lleva la historia del vampiro bueno y la humana golfa. Una sucesión de incongruencias desquiciantes, un montaje al entero servicio de las páginas del libro y un argumento de los que a uno se le ocurre mientras caga. No tuve el coraje de ver el resto de la saga, en la que un hombre lobo sin pelos vuelve a demostrar lo golfa que es la prota. Terrorífica. En todo su significado. 
                                                                        

 Alfie. Cuando Chris Rock, en aquella ceremonia de los Oscars, decidió comparar a Jude Law con Clint Eastwood, el inglés se cogió tal cabreo que despidió a su agente. Tal vez se creía que en verdad podía compararse con el mito. Jude Law no es Clint Eastwood. Pero es que tampoco es Michael Caine. Viene este innecesario recordatorio a cuento de “Alfie”, en la que Law se pone en la piel del joven conquistador que ya interpretara en su día Caine. Aquella ya era mala con ganas, pero su remake no merece siquiera el calificativo de película. Jude Law dando lecciones a la cámara de cómo ligarse a los mayores putones de Nueva York, uno de ellos la siempre insoportable Susan Sarandon, no es plato de buen gusto para nadie. Pero si encima sus pretensiones son morales y artísticas dan ganas de que vuelvan a humillar a su protagonista en la gala de las estatuillas. Pobre, él no tiene la culpa. La tiene su agente. Va a resultar que estaba muy bien despedido.

Atención, este trailer contiene imágenes que pueden herir gravemente su sensibilidad





Revenge: De todas las denterosas flipadas de Tony Scott, "Revenge" es la ganadora. Cochran, un piloto de las fuerzas armadas, (el oficio más cool que se le ocurre a Hollywood) interpretado por el mismísimo Kevin Costner tiene una tórrida aventura con la mujer de su mejor amigo (Anthony Quinn en su época de “lo que sea por dinero”) que, para colmo, es el peor de los mafiosos. Como comentábamos antes de “Matrix Reloaded”, hay películas que de malas que son se transforman en divertidas, y las obras de Tony Scoot, con sus diálogos tan tópicos, sus protas tan patriotas y sus malos tan malos logran siempre arrancarte una buena carcajada. Y eso las hace menos malas. 
Sirva esta frase de resumen de la cinta: “eres un maldito loco  hijodeputa, Cochram...pero estamos contigo”


Ahora los padres son ellos: ¿Por qué no te ríes ni una sola vez con la tercera entrega de esta aceptable saga? No puede ser sólo porque el guión sea plano y zafio, porque hemos visto otras de Ben Stiller de similares características en las que nos desternillábamos en más de una ocasión. El problema está en el propio Stiller, que, si nos fijamos, parece no tener ningunas ganas de actuar, hacer reir o dar réplica al plutócrata que se comió a Robert de Niro. Ya no pone esas caras, ya no ese pobre tipo que va de marrón en marrón. Es Ben Stiller aburrido, repitiéndose y con ganas de irse a casa, como nosotros. Una buena manera de destrozar una saga. Pero no la peor...

Porque ese honor es para Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal. Que vamos a decir que no pensemos todos. Harrison Ford quería volver a estar de moda, Steven Spielberg siempre quiere más dinero y George Lucas probablemente se aburría y, no contento con lo que hizo con “Star Wars”, decidió junto a los otros destrozar de arriba abajo la mejor saga de aventuras de la historia, deprimir profundamente a toda una generación, obligar a Shia Labeouf a pedir perdón públicamente e inflar un poco más el crédito de un Lawrence Kasdan cuyo guión nunca será superado. Lo del extraterrestre ni lo comentamos.
                             
                               Para que nadie olvide lo que fué "Indiana Jones"

Cuando el ya por entonces retirado Billy Wilder iba al cine con su esposa y tenía que soportar alguno de los horrorosos trailers previos a la película, decía socarronamente: “gracias por avisar”. Pues eso. No digan que no avisé. Desde luego que hay muchas más, y yo no he llegado a mencionar 10. Dejo este honor o sacrificio para el lector, que a buen seguro también habrá caído unas cuantas veces en la trampa. Y seducido por un título, una buena publicidad o un actor ha contemplado, en todo su esplendor, un auténtica bazofia.